Conferencias de tecnología: cómo lograr paridad de género en todos los ámbitos

19 de Julio de 2018
La opinión de Mariángeles Noseda, US Marketing Executive e integrante del Comité de Igualdad de Género de intive-FDV

Las conferencias tecnológicas, aquellos espacios que nos permiten construir relaciones, incorporar más conocimientos y potenciar nuestras carreras, pueden ser un terreno difícil para el género femenino.

No es el primer evento de tecnología al que asisto, por lo que puedo dar fe de que esto es cierto. La falta de oradoras y el comportamiento machista hace que la experiencia de asistir a una conferencia de este tipo resulte no del todo placentera para las mujeres de la industria.Entre la falta de oradoras y el comportamiento machista, la experiencia de asistir a una conferencia de este tipo puede resultar no del todo placentera para las mujeres de esta industria. Teniendo en cuenta esto, aquí comparto algunas propuestas sobre cómo podemos contribuir a alcanzar la igualdad de género en estos espacios:

Redactar un código de conducta y contratar un oficial anti acoso

Según una encuesta de The Elephant in the Valley, que retrata el sesgo de género en la meca tecnológica de Silicon Valley, el 60% de las mujeres en el ámbito de la tecnología han informado sobre avances sexuales indeseados. Estos episodios pueden extrapolarse a conferencias y seminarios, y podrían neutralizarse, por ejemplo, contratando oficiales anti acoso cuya responsabilidad sea recibir denuncias y velar por la integridad de mujeres y hombres.

Que haya un espacio exclusivo para discutir temáticas de género

Este año en Google I/O hubo una meetup organizada por Women Techmakers, agrupación de Google que da visibilidad y recursos a las mujeres del campo de la tecnología. Dicha meetup convocó a mujeres profesionales de la industria para que compartan sus experiencias en la industria -pensar cuestiones salariales y su sensación de no tener un “asiento en la mesa”- ya que muchas enfrentan problemas similares en su lugar de trabajo.

Según la encuesta de The Elephant in the Valley mencionada antes, un 84% de mujeres afirma haber sido calificadas como “muy agresivas”; un 88% sostiene que a los hombres se les hacen preguntas profesionales que les corresponden a ellas; y un 40% siente que para ser tomadas en serio deben hablar menos de sus familias. Las cuestiones a problematizar y debatir son tantas que bien vale la pena que tengan espacios exclusivos de reflexión.

Pero también se puede hacer de los temas de género una experiencia expansiva

Eventos de este tipo sirven como plataforma educativa, no solo para las mujeres sino también para los hombres comprometidos con la igualdad entre sexos en el lugar de trabajo. La Cumbre Spark+AI en junio, por ejemplo, programó un evento específico sobre mujeres en Big Data, e invitó a importantes oradoras, como a la Directora de Ingeniería para Big Data Solutions de Intel, Radhika Rangarajan, y a la Ingeniera de Software para Linkedin Hadoop, Edwina Lu. El evento fue dirigido hacia mujeres y también hacia hombres y la convocatoria fue altísima.

Exigir que haya oradoras, especialmente presentadoras

En un estudio de Women Who Code y Pluralsight, las mujeres indicaron la falta de modelos femeninos como uno de los mayores obstáculos profesionales, después de la falta de oportunidades de ascenso. El mundo tecnológico es conocido por la ausencia de mujeres en
puestos altos y esto se refleja, particularmente, en los line-ups de las conferencias.

Cuando una de las conferencias más importantes del mundo de la tecnología, la Conferencia
RSA, anunció su line-up en marzo, la desproporción entre hombres y mujeres era de 19 a 1. Peor aún, la única mujer, Monica Lewinsky, ni siquiera es experta en tecnología. Como era de esperarse, hubo críticas y el line-up se rehizo hasta incluir siete mujeres en total. Una de ellas era la Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, probablemente la experta en seguridad más importante de Estados Unidos. Esto prueba que si se propone que las conferencias sean inclusivas, no es difícil encontrar oradoras con experiencia.

Richer señala que en el Encuentro Anual de Horasis en mayo en Cascais, Portugal, el 30% eran oradoras. “Queremos alcanzar el 50%. Esa será la verdadera contribución hacia el equilibrio de género. Tenemos que empoderar a las mujeres empresarias y tenemos que ofrecerles un escenario”.

Aunque a menudo se ignoren, lo cierto es que estos consejos no son difíciles de poner en práctica por el equipo organizativo de las conferencias. Todo lo que deben hacer es mantener la diversidad y la inclusión como prioridad, y escuchar lo que las mujeres quieren y necesitan, para aumentar el éxito y valor de sus eventos.


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